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La importancia de la audición en niños

24/01/2019
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Clasificado en: Bebes y niños
Escrito por:
Marina Delgado
Óptico Optometrista y Audioprotesista en Costasol.

Hola Mamá - La importancia de la audición en niños

El lenguaje se adquiere mediante la exposición a diferentes sonidos. Los niños aprenden por imitación, ya sea de los padres, familiares, profesores…, como del propio entorno que les rodea. Sin embargo no solo el lenguaje depende de la capacidad de oír, también va a depender de las habilidades sociales y de la capacidad de leer y escribir.


No solo tienen que oír a los demás, sino también a sí mismo. Si sufren pérdidas auditivas, el desarrollo básico del lenguaje se retrasará. Las fases del desarrollo de una audición normal son las siguientes:

  • Durante el embarazo: A partir de la vigésima semana de embarazo el feto cuenta con un sentido de la audición muy básico pero suficiente para empezar a oír sonidos externos al cuerpo de la madre, siendo los agudos los más fáciles de escuchar. Durante el resto de gestación se terminara de desarrollar el sentido por completo.0-4 meses de edad: Mediante localización visual y giros de cabeza empieza a responder ante sonidos fuertes.
  • 3-6meses de edad: Comienza a emitir sonidos por sí mismo y a reconocer voces familiares.
  • 6-12 meses de edad: Empieza a entender palabras sencillas e intenta imitarlas.
  • 12-18 meses de edad: Su vocabulario abarca unas 20 palabras y es capaz de reconocer hasta 50 palabras sin problema.
  • 24 meses de edad: El vocabulario es mucho más extenso (de unas 250 palabras más o menos) y ya puede construir frases simples.
  • 3-4 años de edad: El entendimiento del lenguaje es visiblemente notorio y a través de él se comunica utilizando frases y palabras más complejas para poder expresar sus sentimientos y necesidades.

Es evidente, que cuanto antes se detecte el trastorno auditivo, antes se puede aplicar la solución más adecuada y menor será el retraso en el desarrollo anteriormente visto.

Desde los primeros meses de vida los padres pueden notar que el niño no interactúa con su entorno de una forma normal.

Será en este momento en el que habrá que ponerse en contacto con su pediatra, que tras su valoración derivara o no al niño.